CRÓNICAS DE UN PUEBLO SAN JUAN DE LA RAMBLA JOSÉ Mª PÉREZ MONTES
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delicados para sus feligreses; el que quiera sacudir a un acto religioso que lo haga por su fe, al
margen del cargo que ocupa. Me parece prudente la decisión de quien fuera de que al final
saliera la precesión, una vez que se habían marchado los políticos, eso sí acompañados de un
sonoro aplauso de alivio (si se escapó algún insulto, lo reprobamos); de lo contrario, la
frustración y el enconamiento hubieran sido aún mayores.
A las sufridas gentes del casco de San Juan de la Rambla hay que felicitarla por su
mesura, por haber sabido protestar sin incurrir a la violencia, por su elegancia, por su valentía.
Por su ejercicio del derecho de ser libres y escoger en cualquier momento si se aceptaban
determinadas compañías o no, si se quería asistir a una procesión o no; por ello no se es más o
menos católico. Estoy convencido de que Dios está de parte de los que se sienten atropellados
y humillados y, en el fondo, aquel día de Viernes Santo vería con comprensión la hábil jugada
que le hicieron, los sanjuaneros a aquellos encopetados e imprudentes políticos con los que no
le apetecía compartir su procesión, que era una manifestación de su fe y de sus creencias y no
un desfile electorero.
¡Procesión del Viernes Santo, de tanta tradición en el pueblo como el Ayuntamiento
que se llevaron!; ¿querrán llevársela también para la zona alta con la misma absurda disculpa
de que allí vive más gente?
JOSÉ A. ORAMAS LUIS.
INÉDITO
La Opinión, 06 de abril de 2001
(027) LA UNIÓN DE SAN JUAN DE LA RAMBLA: ¿ASOCIACIÓN DE VECINOS O
SUCURSAL POLÍTICA?
Nos sorprende uno de los voceros de la AIS en San José con una de las acostumbradas
declaraciones con las que sale a la palestra en época de vacas flacas para los dirigentes
municipales de ese partido político, rompiendo una lanza a favor de sus actuaciones o
represalias políticas (hablamos de la expoliación que se le ha hecho al pueblo de San Juan de
la Rambla de la sede histórica del Ayuntamiento). Actuando, como actúa, como vocero
oficioso del partido gobernante, más pudieran sus mentores asesorarles bien para que no se
pusiera en ridículo continuamente, expusiera a la Asociación que representa a bordear la
ilegalidad y dejara en precariedad jurídica a los dirigentes locales que pretenden defender. Me
explico. Es ridículo, impropio y bordea la ilegalidad, que un portavoz vecinal, que dice
representar a una asociación de vecinos (que por antonomasia, debería ser independiente de
condicionantes políticos), salga cuando se le queman las castañas a los dirigentes políticos de
su pueblo (con una adscripción política determinada) a sacárselas del fuego. El mismo, no en
cuanto a persona, pero si en cuanto a presidente de la misma, está obligado a manifestar su
neutralidad política. Puede hacerlo como Leoncio. Pero no como representante de la
Asociación de Vecinos la Unión, y menos en nombre de sus asociados. Así que, don Leoncio,
no se convierta en el hazmerreir de todos con una defensa a ultranza de sus amigos, porque